Storieta
English
Save & sign up

About this book

Este libro es una crónica histórica escrita por Juan de Betanzos, fraile y traductor que vivió en el Perú durante la conquista. El manuscrito, que se conserva en fragmentos en el Escorial, relata desde la creación del mundo según los incas hasta la caída de su imperio bajo el mando de Francisco Pizarro, pasando por la genealogía de los señores de Cuzco y sus guerras internas. La obra se abre con una extensa introducción que explica el difícil camino de su transmisión, citando a fray Gregorio García y a otros cronistas, y luego presenta un índice de capítulos que cubren mitos fundacionales, la organización política y religiosa, y las campañas militares de figuras como Viracocha Inca y Pachacútec. Cada capítulo sigue la tradición oral indígena, ofreciendo datos únicos sobre la vida y costumbres de los incas.

El estilo es propio de la literatura del siglo XVI, con un tono erudito y a la vez narrativo, que combina la traducción literal de fuentes quechuas con la exposición castellana de la época. La prosa es densa, con repeticiones y una cadencia que refleja la oralidad indígena, lo que brinda una visión auténtica de la mentalidad andina. Este texto será de interés para historiadores, antropólogos y lectores curiosos por la cultura prehispánica, así como para quienes disfrutan de documentos de la primera fase de la literatura colonial española.

Characters in this book

  • Juan de BetanzosMiddle‑aged Spanish cleric in 16th‑century habit, thin beard, scholarly eyes, holding a manuscript
  • fray Gregorio GarcíaDominican friar of early 1600s, bald head, simple black habit, modest rosary, contemplative expression
  • Viracocha IncaMythic Inca ruler, regal feathered headdress, golden armor, long braided hair, stern noble visage

The opening · free to read

[Nota del transcriptor: la ortografía del original no ha sido corregida ni modernizada.]

Desde que por los años de 1607 el erudito dominico fray Gregorio García dió noticia en el proemio y cap. VII del libro último de su Orígen de los indios de la historia hecha por Juan de Betánzos del principio, descendencia y sucesion de los Incas y de sus guerras y sucesos hasta la entrada de los españoles en el Perú, añadiendo que la tenia en su poder y le habia ayudado mucho para aquel su escrito, no creo que nadie se haya ocupado en ella ni dado cuenta de su paradero con posterioridad á la muerte de García, acaecida en su convento de Baeza. Salvo la ligera mencion que les merece á Leon Pinelo y Nicolás Antonio, y esa de referencia á lo que dijo el dominico, el libro de Betánzos no vuelve á sonar hasta nuestros dias, citado dos ó tres veces, y no con distincion, por Prescott en su Conquista del Perú, entre los materiales de que se sirvió para recomponer ó fantasear el pasado de aquella vastísima monarquía. Pero el título bajo el cual hace sus cortas citas, demuestra que el manuscrito que tuvo á la mano no es el de fray Gregorio, original ó copia, sino un traslado de la que existe en el mismo códice L j 5 de la biblioteca del Escorial que guarda anónima la Segunda parte de la crónica del Perú de Cieza de Leon, y que el célebre historiador norte-americano recibiria probablemente con otro traslado de esa segunda parte, endosada por quien lo sacó de los papeles del lord Kingsborough á Juan de Sarmiento, y remitido de Lóndres por Mr. Rich; y á la copia del libro de Betánzos existente en el Escorial, le falta mucho, por desgracia, para estar completa. Por lo ménos, tal como yo la hallé el verano de 1875 en un grueso volúmen encuadernado largos años atrás y con todos sus fólios--y presumo que de igual suerte la hallaria el que sacó la copia para Kingsborough--constaba solamente de los principios y de los diez y ocho primeros capítulos, el último incompleto.

Y no es eso lo peor, sino que, en mi entender, dicho fragmento, aunque considerable, es lo único que hoy se conoce de la SUMA Y NARRACION DE LOS INCAS. El silencio de los bibliófilos y de los cronistas dominicanos, por una parte, y por otra el ningun resultado de mis gestiones en busca del MS., que tuvo y aprovechó fray Gregorio, y que seguramente legaria al convento donde murió, son indicios de mal agüero.

Ahora, lo que conviene examinar, con vista de estas fatales presunciones, es si aquellos principios y capítulos valen la pena de ser publicados ántes y con tiempo, ó si será preferible esperar á que parezca lo restante, y, con todo junto, formarse cabal idea de la importancia de la obra y mérito del autor y decidir entónces si merecen el honor de la estampa.

No negaré que en estas cosas, como buen español, peco de impaciente; pero, ¿y si Betánzos tuviera que aguardarse por los siglos?, que bien pudiera suceder. Además, por lo que hace á los restos de su tratado, yo los creo de verdadera importancia y de no poca utilidad para el estudio de las antigüedades peruanas; y no tan sólo por las noticias únicas que en ellos se consignan, y por la inestimable circunstancia de haberse recogido y averiguado todos los datos que contienen desde los primeros años de la Conquista hasta el de 1551, sino muy especialmente por su estilo, que los hace sin par. Nadie como Betánzos, al referir las obras, hechos, acciones y pasiones de los indios peruanos, retrata con más verdad el carácter de esta gente, su flema, su calma, y los súbitos arranques de crueldad, alegría, tristeza ó miedo que con ella contrastan; las cosas, en su historia, suceden á lo indio, no como en Cieza y Garcilaso y otros las leemos, á la española, ó quizá á la romana y á la griega. Cuando habla un personaje habla y se produce como en su tierra, discurriendo prolijamente, remachando los conceptos, repitiendo, sin necesidad, unas mismas frases, escaseando los sinónimos. Bien se le puede creer á Betánzos lo que dice en la dedicatoria á don Antonio de Mendoza: que para hacer su historia verdadera tuvo que traducir como ello pasaba y guardar la manera y órden de hablar de los naturales.

Pues un trabajo de estas condiciones no debe continuar inédito.

En cuanto á lo que atañe á la personalidad de su autor, siquiera no fuese más que porque se sepa que compuso ántes que la SUMA Y NARRACION DE LOS INCAS una doctrina cristiana y dos vocabularios quíchuas, los primeros, quizás, que se han escrito, era buen pretexto la publicacion de aquélla, supliendo así las omisiones de Pinelo, Nicolás Antonio, del mismo fray Gregorio, que es lo más extraño, y del erudito bibliógrafo gallego don Manuel Murguía, el cual da como sentado que Betánzos es paisano suyo, fundándose, sin duda, en el apellido, que no siempre es fundamento bastante en ese género de deducciones. Lo cierto y averiguado acerca de la persona de este escritor oscurecido, es que pasó á la conquista del Perú con Francisco Pizarro, y que habiéndose consagrado, sin descuidar otros intereses, al estudio del idioma quíchua, fué nombrado lengua ó intérprete oficial del gobernador y despues de la Audiencia y de los vireyes sucesivos. Avecindóse en el Cuzco, aunque no de los primeros, y tenia sus casas al barrio de Carmenca, no lejos de las que fueron de Diego de Silva, hijo del famoso novelista Feliciano de Silva. Muerto el marqués don Francisco Pizarro, casó con una de sus mancebas, llamada Añas, segun creo, en su gentilidad, y al bautizarse doña Angelina, ñusta ó princesa real, hermana de Atahuallpa y madre de don Francisco Pizarro, tercero hijo del marqués y único que murió sin legitimar. Este casamiento y su reputacion de gran lenguaraz le valieron ser nombrado el año de 1558 por el marqués de Cañete, intérprete y negociador con fray Bautista García en la conversion y reduccion de Inca Xairi Tupac Yupanqui, retirado en los Andes, las cuales se llevaron á cabo felicísimamente. Tambien hubo de intervenir despues, en tiempo del gobernador Lope García de Castro, en las primeras negociaciones que se entablaron con el otro inca rebelde Titu Cusi Yupanqui. Ignoro cuando Betánzos falleció; sólo sé que su muerte, y ántes la del virey Mendoza, que le mandó escribir la SUMA Y NARRACION DE LOS INCAS, terminada en el año de 1551[1], impidieron que este libro se publicase.

Al hacerlo yo, sigo la misma norma que he adoptado en la edicion de la SEGUNDA PARTE DE LA CRÓNICA DE CIEZA; esto es, limitarme á la restauracion del MS., que es de la misma letra y calidad que el otro, y excusar en lo posible observaciones críticas tocantes al fondo del tratado, así porque su extension las haria impropias de unas notas, como porque semejante trabajo tendria que ser, por fuerza, defectuoso, á causa de hallarse inéditos todavía ó muy mal traducidos, otros libros donde se historia largamente de los antiguos monarcas peruanos y las cosas de su monarquía.

M. JIMÉNEZ DE LA ESPADA.

ÍNDICE DE CAPÍTULOS.

Páginas.

CAPÍTULO I.--Que trata del Con Tici Viracocha, que ellos tienen que fué el Hacedor, é de cómo hizo el cielo é tierra é las gentes indios destas provincias del Perú. 1

CAP. II.--En que se trata cómo salieron las gentes desta tierra por mandado de Viracocha é asímesmo de aquellos sus viracochas que para ello enviaba; y cómo el Con Tici Viracocha ansímesmo se partió, é los dos que le quedaron, á hacer la mesma obra, y cómo se juntó, al fin de haber esto acabado, con los suyos, y se metió por la mar, adonde nunca más le vieron. 4

CAP. III.--En que trata del sitio y manera en que tenia el lugar do ora dicen y llaman la gran ciudad del Cuzco, y del producimiento de los Orejones y segun que ellos tienen que producieron y salieron de cierta cueva. 9

CAP. IV.--En que trata cómo Ayar Mango se descendió de los altos de Guanacaure á vivir á otra quebrada, donde, despues de cierto tiempo, de allí se pasó á vivir á la ciudad del Cuzco en compañía de Alcaviza, dejando en el cerro Guanacaure á su compañero Ayar Oche hecho ídolo, como por la historia más largo lo contará. 13

CAP. V.--En que trata cómo murió Ayar Auca, compañero de Mango Capac, y cómo hubo un hijo Mango Capac, el cual se llamó Sinchi Roca; é cómo murió Mango Capac, y cómo murió despues desto Alcaviza despues; y de los Señores que deste Sinchi Roca sucedieron hasta Viracocha Inca, y de los casos y cosas que acaecieron en los tiempos destos hasta Viracocha Inca. 16

CAP. VI.--En que trata de cómo habia muchos Señores en la redondez del Cuzco, que se intitulaban reyes y Señores en las provincias donde estaban; é de cómo se levantó de entre estos un Señor Chanca que llamaron Uscovilca, é cómo hizo guerra él y sus capitanes á los demás Señores, é los sujetó, é cómo vino sobre el Cuzco tiniendo noticia de Viracocha Inca, é de cómo Viracocha Inca le invió á dar obediencia, é despues se salió Viracocha Inca á cierto peñol, llevando consigo todos los de la ciudad. 19

CAP. VII--En que trata cómo despues de quedado Inca Yupanqui en la ciudad, Uscovilca invió sus mensajeros á Viracocha Inca como supo que se habia retraido al peñol; y cómo ansímismo, sabido que Inca Yupanqui se quedaba en la ciudad y al fin que se quedaba, y cómo le invió sus mensajeros ansímismo al Inca Yupanqui; y cómo Inca Yupanqui envió á pedir socorro á su padre y á las demás provincias en torno de la ciudad, y lo que entre ellos pasó. 26

CAP. VIII.--En que trata del ser y virtudes de Inca Yupanqui, é de cómo, apartado que fué de sus compañeros, se puso en oracion; é cómo tuvo, segun dicen los autores, revelacion del cielo; é cómo fué favorescido y dió batalla á Uscovilca y le prendió y mató en ella, y de otros casos y cosas que acaecieron. 33

CAP. IX.--En que trata cómo Inca Yupanqui, despues de haber desbaratado y muerto á Uscovilca, tomó sus vestidos y ensinias de Señor que traia, é los demás capitanes prisioneros que habia traido, y las llevó á su padre Viracocha Inca, y las cosas que pasó con su padre, é cómo ordenó el padre de lo matar, y cómo se volvió Inca Yupanqui á la ciudad del Cuzco; é cómo desde cierto tiempo murió Viracocha Inca, y de las cosas que entre ellos pasaron en este medio tiempo; é de una costumbre que entre estos Señores tenian en honrar los capitanes que de la guerra venian victoriosos[2]. 39

CAP. X.--En que trata de cómo Inca Yupanqui hizo juntar su gente y les repartió el despojo; y lo que se hizo de la gente que el Viracocha le diera por la oracion que á él hiciera; y cómo tuvo nueva de la gente que hacian los capitanes de Uscovilca, y de cómo fué sobre ellos y los venció, y cómo, despues de esto, tornó otra vez á partir el despojo que en esta batalla hubieron; y de las cosas que en este tiempo pasaron. 53

CAP. XI.--En que trata de cómo Inca Yupanqui hizo la Casa del Sol, y el bulto del sol, y de los grandes ayunos, idolatrías y ofrecimientos que en ello hizo. 62

CAP. XII.--En que trata cómo Inca Yupanqui hizo juntar los señores de toda la tierra que hasta allí á él eran subjetos, y cómo fortaleció é hizo repartir las tierras en torno de la ciudad del Cuzco; y cómo hizo hacer los primeros depósitos de comidas é otros proveimientos que para el bien de la república en el Cuzco eran necesarios. 72

The book keeps going

Keep reading, and see it illustrated

Reading is free forever. Sign up and watch scenes appear while you read.

Illustrated scene from The Adventures of Sherlock HolmesIllustrated scene from FrankensteinIllustrated scene from The Great Gatsby

Scenes Storieta drew for other classics.

New illustrated classics

A new classic, drawn, in your inbox.

Once or twice a month: the latest books to get full character casts, scene art, and free comic editions. No account needed.